Espurna educativa

En la familia se produce un diálogo intergeneracional que aporta a cada miembro el sentido de pertenencia: le ayuda a configurar su identidad personal.

¡Y qué importantes son los abuelos en este diálogo! La relación de los niños y también de los adolescentes con sus abuelos es entrañable. Éstos tienen tiempo para ellos, experiencia, comprensión… y lo más importante, les hacen sentirse queridos. Y los abuelos aportan esas historias familiares, anécdotas, sucesos… “batallitas” suyas, de nuestros padres, de sus padres, que nos hacen sentir únicos, parte de una familia única.

Por esto pienso que los niños que tienen una buena relación con sus abuelos ¡son muy afortunados! Y los abuelos que pueden ver a sus nietos y hacer de abuelos (sin la presión de tener que educar) también. Es una relación en la que todos salen ganando. Tengo tantos recuerdos entrañables de mis abuelos que me alegra ver que mis hijos tienen una relación especial con los suyos.

De ellos hemos aprendido cuentos, canciones, oraciones… que seguimos teniendo en la memoria y nos hacen recordar esos momentos entrañables que nos hacían sentir importantes delante de nuestro abuelos.

Y si, por desgracia, ya no los tenemos entre nosotros, hablémosles de ellos, de cómo eran, miremos con ellos fotografías… Dice Eva Millet que hoy en día las casas están llenas de fotos de los hijos, porque son el centro de atención. Pongamos fotos también de los abuelos para que nuestros hijos entiendan que son parte de una familia, tienen una historia única, unas tradiciones familiares propias. Esta sensación les dará seguridad y, como dice el texto que comentamos, les ayudará a configurar su identidad personal.